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miércoles, 16 de abril de 2014

LA LEYENDA DE LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS

Estamos inmersos en la Semana Santa y nos llega a la memoria una leyenda sobre la Virgen de las Angustias. Precisamente esta imagen que el Jueves Santo procesará por las calles cordobesas, saliendo por primera vez desde hace mucho tiempo de su templo primitivo, San Agustín. 

No obstante, es curiosa la leyenda que cuenta cómo esta imagen paró en dicha iglesia. Teodomiro Ramírez de Arellano la recoge en su obra Paseos por Córdoba, pero se puede encontrar en cualquier otra obra relacionada con las leyendas cordobesas.

Cuenta la historia que un día un borriquillo llegó a la ciudad con una pesada carga y entró en el patio del Convento de San Pablo en busca de agua y cobijo, ante el descuido del hermano portero. Éste al encontrarlo, lo sacó de vuelta a la calle, sin molestarse en darle ni tan siquiera agua ni aliviarle la carga. El borriquillo, entonces, se dirigió a la Iglesia de San Agustín. Los hermanos, al verlo decidieron darle albergue hasta que vinieran a reclamarlo. Le quitaron la pesada carga que llevaba y al abrirla, descubrieron maravillas una bella talla de la Virgen. Cuando la noticia corrió por la ciudad, los dominicos la reclamaron como suya, pues el borrico fue a su convento en primer lugar, a lo que los agustinos respondieron que puesto que ellos recogieron al borrico y los otros no, la talla era suya. Finalmente, presentado el caso ante la justicia, los agustinos pudieron quedarse con la imagen, a condición de que si por algún motivo la Virgen entraba en San Pablo, no volvería a salir de allí.
53 años después de que la imagen dejara San Agustín, en el pasado mes de marzo la Virgen retornó a casa, (y según cuenta esta leyenda) haciendo caso omiso a lo que en aquella ocasión dictaminó la Justicia. Esperemos un soleado y raso día para que tanto las Angustias como el resto de procesiones paseen por Córdoba, pues aunque se sea o no se sea religioso, no hay lugar a dudas que la Semana Santa cordobesa es un vestigio de nuestro patrimonio cultural, y que desde el punto de vista turístico atrae a cientos de personas durante estas fechas.